Bautismo de Alta Montaña – Julio de 2018

Actividades realizadas - trekking

“Las Pasiones humanas son un misterio: quienes se dejan arrastrar por ellas no pueden explicárselas y quienes no las han vivido no pueden comprenderlas.”

Michael Ende – La Historia Interminable

Sábado 7 de Julio, temprano comenzaba a integrarse el grupo de valientes que emprenderían viaje a Mendoza para tener su primer encuentro con la montaña. Algunos integrantes de IntiAnti, otros amigos de la vida; la expectativa por alcanzar un nuevo objetivo se siente en el ambiente.

La llegada al refugio tuvo ciertos contratiempos por la presencia de hielo en el camino, pero eso no detuvo a los soñadores. Con la ayuda de un par de autos con cadenas y la colaboración de cada uno de los integrantes de la expedición, se logró llegar a destino: el Refugio Ski y Montaña de Vallecitos (para nosotros, nuestro segundo hogar, en la montaña). Luego de un pequeño almuerzo para recargar energías y calentar el cuerpo, emprendimos el primer ascenso programado, y lo que sería para los primerizos, el primer acercamiento a las montañas. A buen ritmo, arribamos al Campamento Veguitas Inferior (3100 msnm); frío, nieve, hielo decoraron todo el paisaje, mientras se observaba cómo el sol se ocultaba detrás de las montañas más altas del cordón. Congelamos el momento con una foto grupal y emprendimos el descenso hacia el refugio (somos humanos, estaba frío). La noche se acercaba y debíamos prepararnos para el verdadero desafío, coronar los cerros Andrecito, Arenales y Lomas Blancas. Durante la cena se escuchaban las diferentes anécdotas en la montaña, las experiencias, lo que se esperaba con el ascenso que se avecinaba. Sería difícil conciliar el sueño esa noche, o tal vez no.

Llegó el día, a las 9 de la mañana comenzaría el ascenso. Ansiosos, nos fuimos preparando para salir, el frío invernal no nos impediría llegar a la cumbre. El sol aún no alcanzaba a bañar las laderas de las montañas o los valles, pero podía divisarse una fila india de 21 personas caminando hacia un sueño en común. Como intentando alcanzar la luz del sol fuimos ganando altura, el frío se hacía sentir, la nieve y el hielo dificultaban un poco más (sólo un poco) el camino, pero con esfuerzo, dedicación, paciencia y, sobre todo, con la ayuda de los compañeros alcanzamos cada una de las cumbres propuestas. La cumbre del último cerro, el Lomas Blancas (3850 msnm) estuvo repleta de lágrimas, sonrisas, felicidad, con un sol radiante brillando sobre nosotros. Fue un día perfecto, un regalo de la montaña.

El descenso, aún más interesante, fue un desfile de caídas por la nieve, ¿hubo risas? Demasiadas. Risas que continuaron toda la noche, en el refugio, durante el festejo de las cumbres alcanzadas. Sin duda, se formó un excelente grupo, no se habría alcanzado el objetivo de no haber sido así. Ahora queda planear nuevas metas, nuevas cumbres. Es la continuación de un hermoso viaje para algunos, y el inicio de esta pasión para otros.

Gracias especiales para todos y cada uno de los que participaron de esta experiencia, por confiar en Gabriel y nuestros amigos de la vida, Alejandra, Yamile, Edgardo y Rosa. Esto no sería posible sin su ayuda. A la gente del refugio que siempre recibe a los locos de San Luis con la mejor onda. Esto recién empieza…

¡Vamos por más, que lo mejor está por venir!

 

Agustina Britos Tello

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Foto: Agustina Britos Tello

 

 
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